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Escuela Enrique Tierno Galván, Zonal Alevín - Valdemoro

SUBCAMPEONES DE LA ZONAL ALEVÍN EN VALDEMORO
Tarde primaveral el pasado sábado en el pabellón Jesús España, con la Escuela Enrique Tierno Galván casi despidiendo el curso, y las ganas de pasar una gran tarde de baloncesto con chicos de otras ciudades del sur de Madrid.
 
N.I.L.E. Fuenlabrada. El estreno en Valdemoro se puso difícil desde el comienzo, encajando un 8-0 de parcial y con cinco puntos de desventaja  (8-3) ante un rival con más estatura y rotación. Pero el ‘Tierno’ siguió jugando, y con carácter, más siete puntos de una ‘A-Mara Valdemoro’ encendida (triple y tapón incluidos), lo dio vuelta con holgura. 
 
Leganés Ángel González. El segundo duelo arrancó todavía más cuesta arriba: 10-0 en contra de inicio. Y el equipo, una vez más, no perdió la fe, mantuvo el espíritu y luego de que entrara la primara canasta comenzó a fluir para terminar remontando a lo grande.
 
Khalil Gibran Fuenlabrada. Con el refuerzo de última hora de Irene (sólo su madre sabe lo que habrá insistido para no perdérselo), más la flamante pancarta de apoyo “Vamos, Tierno Galván”, elaborada por el hermanito y el primo pequeño de Marcos, y además con el hermano de Mara también animando pese a estar escayolado en silla de ruedas…. Con todo eso, se llegó a un duelo de semifinales tan parejo como interminable, con alternancias constantes en el marcador. Cuando el árbitro indicó el final, y ante las dudas de todos de si íbamos un punto arriba o empatados, Ainhoa celebraba el triunfo, mientras el entrenador rival se quedaba patitieso (?), reconociendo con su lenguaje corporal que no habían ganado. Sin embargo, desde la mesa se indicaba triunfador al conjunto fuenlabreño, generándose cierta confusión primero y controversia después. Tras un rato de suspense, la oportuna reclamación de ‘justicia deportiva’ de Ainhoa fue escuchada y  se jugaron dos minutos de prórroga, definida con un solitario tiro libre y más nervios por una supuesta falta de tiros fuera de tiempo. Sí, la semifinal hubo que ganarla ‘dos veces’, demostrando entonces los niños más educación que muchos de nosotros, los adultos, cegados tal vez por un resultado que, visto en perspectiva, era menos importante que lo expuesto en el parquet por este grupo de chavales. Por ejemplo, los corros espontáneos que formaron entre ellos en la pista, hablándose más que nunca, leyendo el juego, comunicándose, dándose indicaciones, tomando decisiones dentro de la cancha en un pleno ejercicio de confianza, autogestión y madurez. 
 
Ciempobasket. La final arrancaba con nuevos contratiempos: 7-0 abajo y lesión de Javi. Pese al cansancio tras tres tristes(alegres) partidos y casi seis horas en el pabellón, los niños, lejos de amilanarse, siguieron yendo al frente, plantando cara hasta el cierre ante un contendiente que mereció el triunfo. Si bien antes del encuentro desde la grada advertíamos la corpulencia de ‘Ernest’ (16), que era el más alto de la pista (entrenadores y árbitro incluidos), el crack resultó ser ’Jordan Jr’ (2), el diminuto base cuya rapidez y talento nos recordaba a ‘nuestro’ Luis. Y Javi, con las piernas cargadísimas, volvía a la pista, y el equipo, pese a la desventaja, nunca se dejaba ir, finalizando el torneo bajo los aplausos de todos, por el juego desarrollado y por la imagen de respeto y buen comportamiento, y con la sensación de haberse pasado todos una fenomenal tarde de baloncesto.
 
Tres apuntes. El polémico final ante el Gibran dejó algunas imágenes que no nos gusta a ninguno, pero también hay que rescatar el posterior gesto del primer entrenador, quien ya más calmado, cuando terminó la final se acercó a saldar todo con un apretón de manos al árbitro y demás presentes. 
 
Por otro lado, los niños lamentaban algunos insultos en los vestuarios tras ese choque, pero Fermín, ya volviendo a casa, contó: “El segundo entrenador, el que parecía un ‘youtuber’(el pelirrojo de gafas), enseguida los mandó a callar diciéndoles que esas cosas no se decían, y todos pararon”.De todo se aprende, incluso cuando la pasión y el nerviosismo a veces nos desborda a todos.
 
Por último, en la entrega de medallas ‘los nuestros’ fueron saludados y felicitados por los alumnos del San José, con quienes había cierto pique por haber caído ante ellos en la final de liga getafense disputada a finales de marzo en el Felipe Reyes. “Durante los partidos casi no nos hablamos, pero hoy me di cuenta que son chavales como nosotros, muy majos, me caen cada vez mejor”, decía también Fermín. Es decir, el deporte como un vínculo más para hacer amigos, tanto compañeros como rivales.
 
Atrás quedó una estupenda tarde/noche en el pabellón Jesús España, nombre que homenajea al gran mediofondista (y admirable persona) de Valdemoro. El próximo sábado concluye la temporada, y también cuatro años de mañanas de sábado y ligas. A disfrutar de ese partido, y que estos niños, ganen o pierdan, sigan riéndose mientras juegan, y que nos sigan haciendo disfrutar siempre con todo lo que hacen, y si es en equipo, y con amigos, mucho mejor.
 
 
Ezequiel Costa

 

Colaboradores: Pentex Campus Gigantes Tibermotor Sur